Vacuna vs virus del papiloma

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Otra vacuna contra el virus del papiloma humano se acerca a la meta

MADRID.- Los virus del papiloma causan cada año medio millón de nuevos casos de cáncer de cuello uterino en todo el mundo, y sólo dos de las decenas de cepas diferentes de este patógeno que existen son responsables del 70% de estos tumores. Una vacuna dirigida contra estos dos virus, el 16 y el 18, ha demostrado en un nuevo ensayo en fase III su capacidad para prevenir las lesiones precancerosas causadas por ambas cepas.

En medio de la expectación que rodea a Gardasil, la única vacuna contra esta infección actualmente aprobada en varios paí­ses (no así­ en España), una segunda terapia muestra sus resultados esta semana en las páginas de la revista ‘The Lancet’. Se trata de Cervarix, fabricada por la multinacional GlaxoSmithKline y que, a diferencia de la primera (que está diseñada contra cuatro cepas del papilomavirus), está dirigida únicamente contra dos cepas (bivalente): la 16 y la 18.

Lo que esta semana se publica son los resultados interinos de un ensayo internacional en fase III cuyo análisis final tendrá lugar en el año 2008. Encabezados por el profesor Jorma Paavonen, de la Universidad de Helsinki (Finlandia), y con la participación del Instituto Catalán de Oncologí­a (ICO) entre otras instituciones. Más de 18.000 mujeres (varios centenares de ellas españolas) fueron divididas aleatoriamente en dos grupos. La mitad fue vacunada con Cervarix y la otra mitad con una vacuna contra la hepatitis A.

“El grupo de estudio incluí­a tanto a mujeres que nunca habí­an estado expuestas al virus [es decir, que nunca habí­an mantenido relaciones sexuales] como a aquellas que sí­ habí­an tenido contacto”, explica a elmundo.es el doctor Xavier Bosch, uno de los firmantes de la investigación. “La finalidad de esto era valorar el impacto que tendrá la vacuna cuando la administremos a la población general, que no está tan seleccionada como en los ensayos clí­nicos”. Una población que tendrá en las preadolescentes a su principal público objetivo, pero que probablemente pueda también beneficiar en menor medida a mujeres jóvenes que ya hayan estado expuestas al virus.

Lesiones precancerosas

Tras una media de 15 meses de seguimiento, los investigadores valoraron en un 90,4% la eficacia de la vacuna en la prevención de lesiones precancerosas (lo que se denomina neoplasias intracervicales de alto grado), que anteceden a la aparición de estos tumores. Tal y como explica Bosch, se trata de un indicador subrogado que permite asegurar que esta vacuna previene el cáncer sin tener que esperar todos los años que puede tardar en desarrollarse un cáncer del cuello del útero. Algo que, por otro lado, tampoco serí­a ético.

La investigación demostró además que esta inmunización era capaz de proteger a las mujeres frente a otros tipos del virus, menos frecuentes, pero también relacionados con la aparición del cáncer, como las cepas 45 y 31.

Tal y como explica el doctor Bosch, que dirige el Servicio de Epidemiologí­a y Registro del Cáncer en el ICO, este tipo de resultados en publicaciones cientí­ficas son siempre “un buen aval” para los nuevos tratamientos. En el caso de Cervarix, que ya está regulada en Australia, es posible que la Agencia Europea del Medicamento (EMEA) se pronuncie favorablemente antes de este mismo verano. En EEUU, el tratamiento también está a la espera del visto bueno de las autoridades sanitarias.

Garantizarla en paí­ses pobres
En un editorial que publica la misma revista, Jessica Kahn y Robert Burk, de la Universidad de Cincinnati y el Albert Einstein College respectivamente (ambos en EEUU), aseguran que lo importante será garantizar la distribución de ambas vacunas contra el papilomavirus en los paí­ses en desarrollo, donde más mujeres mueren a causa de este cáncer. En ese punto, el doctor Bosch contraargumenta: “Vivimos en el mundo en que vivimos, y el acceso masivo a estas terapias en los paí­ses pobres sólo ocurrirá después de que se haya producido un acceso masivo en los paí­ses ricos”.

Así­ es como él lo ve, “cada vacuna que pones aquí­ permite acelerar la llegada de la vacuna allá”, y poniendo el mundo ‘en fila’, este especialista asegura que “mientras no estén cubiertos Manhattan, los Campos Elí­seos o la Gran Ví­a, la vacuna no llegará a Santiago de Chile, Buenos Aires y, después, la India, ífrica…”.

Por eso no considera justificable el retraso para la aprobación de la primera vacuna en España. “No acepto el argumento de que no hay suficiente información”, asegura, “podemos discutir cuestiones polí­ticas o de financiación, pero no acepto que se proyecten dudas cientí­ficas sobre su eficacia”. A su juicio además, disponer de dos compañí­as fabricando las vacunas no supone ningún problema. “En el mundo hay 300 millones de niñas entre 10 y 14 años, si cada una necesita tres dosis de la vacuna, y además queremos ampliar el rango de edad a chicas un poco mayores… No necesitamos dos compañí­as, necesitamos 22”.

Fuente

Un comentario sobre “Vacuna vs virus del papiloma”

  1. Habria algun problema si alguna mujer se vacuna con Gardasil y despues quieres vacunarse con Cervix (cuando se apruebe en Mexico), cada una tiene diferente potencial y el Cervarix influye contra dos cepas diferentes que las 4 que ya incluye el Gardasil..

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