¿Puedo evitarles a mis hijos la homosexualidad?

La identificación Sexual

La identificación sexual, es decir, aceptar o rechazar el sexo biológica y culturalmente que le corresponde al niño, es un proceso que inquieta y provoca el más vivo interés en los padres de familia; de hecho, la pregunta es: ¿Cómo evitar la homosexualidad? La respuesta será breve.

A lo largo de dieciocho años de experiencia clí­nica, de leer todo lo que he podido sobre el tema y consultar a connotados expertos en sexualidad humana, no he encontrado una respuesta definitiva o tajante a esta cuestión; sin embargo, algunas cosas están claras. Para algunos especialistas se trata básicamente de un problema biológico u orgánico relacionado con la naturaleza de las secreciones hormonales (por ejemplo, tratamientos hormonales administrados a la madre durante la gestación). Para otros, se trata de problemas afectivos relacionados con la identificación o el deseo frustrado de ser como el progenitor del mismo sexo. Lo que he podido sacar en claro con respecto a los factores que afectan la identificación sexual en lo siguiente:

* El deseo inconsciente o la expectativa de los padres con respecto al sexo del niño que ha de nacer y el ulterior rechazo del sexo cuando éste no corresponde a las expectativas del padre o la madre. Un ejemplo claro de este problema lo tenemos en la vida del genial Oscar Wilde quien, es sabido, fue homosexual. La madre de Oscar Wilde deseaba tener una hija y como no pudo tolerar la frustración que le produjo el nacimiento de un niño, vistió y trató a su hijo como si fuera niña, lo identificó con ella y lo volvió homosexual. Este es, por supuesto, un caso extremo de rechazo; sin embargo, ilustra bien el efecto que la educación, condicionada por los deseos inconscientes de los padres, tiene sobre la diferenciación del comportamiento sexual.

* Otro caso es el de los padres “muy machos” que se expresan despectivamente de las mujeres y que sienten un absoluto desprecio por ellas. Al transmitir dichas actitudes a sus hijos y lograr que ellos consideren a las mujeres como seres inferiores, los pondrán al borde de la homosexualidad. También las mujeres pueden adoptar actitudes extremas.

* La represión de las manifestaciones espontáneas de la sexualidad infantil y de la curiosidad natural del niño. Sólo el respeto y la libertad producen niños sanos.

* El temor patológico o el rechazo de alguno de los padres o de los adultos a quienes confiamos la educación de nuestros hijos, hacia el sexo opuesto. Por ejemplo, una madre que, quizá ví­ctima del abuso sexual o de una educación demasiado represiva, se pasa el dí­a advirtiéndole a su hija de los peligros que corre con los hombre o de las “cochinadas” o “maldades” de que puede ser ví­ctima. Actitud que provocará tanto temor en la niña, que sólo se sentirá a gusto entre mujeres.

Cuando papá y mamá se aman y respetan, y aman y respetan a sus hijos, ellos se identificarán sin ningún problema. Si la madre es soltera o viuda, el niño se identificará con un tí­o, con el abuelo o con la pareja de su madre. Sin embargo, si la madre no respeta a ninguna figura del sexo opuesto, su hijo tendrá problemas para identificarse con la imagen devaluada del sexo masculino que su madre proyecta. Lo mismo ocurrirá con las niñas. En cambio, si nuestros modelos son respetados, y además nos aman y procuran, lo más natural será crecer y ser como ellos. Esto lo entendí­ claramente un dí­a que cogí­ a mi hijo de la mano y lo llevé al beisbol. Después de seis entradas muy aburridas, mi hijo me miró y preguntó: “Papá, ¿por qué me trajiste al beisbol?” Y yo, sin pensarlo, respondí­: “¡Es que a mí­ me traí­a tu abuelo!” En tiempos bí­blicos, la identificación de los hijos con sus padres era tan grande que a los hombres les costaba trabajo saber quiénes eran en realidad.

A pesar de todo, algunos padres amorosos y responsables tendrán hijos homosexuales o hijas lesbianas. Si esto ocurriera y al llegar a la adolescencia alguno de sus hijos se definiera como homosexual, no hay nada, que yo sepa, que usted pueda hacer al respecto, excepto aceptarlos, comprenderlos y amarlos.

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Un comentario sobre “¿Puedo evitarles a mis hijos la homosexualidad?”

  1. Tengo un niño de 5 años soy mama soltera porque en mi embarazo me di cuenta que estaba enamorada de una mujer. Mi hijo vive con las dos y nos adoramos los tres; el nos ha visto abrazadas y en alguna ocasión nos sorprendió cuando nos saludabamos de beso cuando tenía 4 años y sólo se rió. Desde ahi hemos sido muy cuidadosas.

    Hoy por la mañana lo descubrí besando a su primo de 4 años y me preocupé mucho; a el le gusta apapachar a mis muñecas y dice que son sus hermanitas; pero de juguetes tiene todo lo que tienen los niños, como Spiderman, Batman, La Mole, etc; pero desde hace dos años notamos que le gusta estimular su sexualidad frotándose en la cama o que cuando hay algun hombre que le cae bien y le presta atención, es muy encimoso con él, y aunque antes pensaba que era solo por que identificaba la figura paterna, pero lo de hoy en la mañana me hizo pensar muchas cosas, para mi fue horrible lo que vi; entonces le reprendí y no se si hice mal ni lo que debo hacer ahora, no se si me estoy precipitando o no, alguien podria orientarme para saber si tengo que tratarlo con un psicologo o es muy pronto para preocuparme. Muchas gracias de antemano y ojala me puedan ayudar…

    Una madre confundida y desesperada.

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