Up in the Air, una cinta que todo adulto debe ver

Cuando la madurez nos llega y nos encontramos en la cúspide de nuestra vida, 30´s y 40´s, pensamos que la estabilidad será permanente, sin embargo, hay veces que un pequeño giro nos hace entender que en realidad somos tan sólo equilibristas en un alambre.
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Infidelidad en el trabajo

Ya se sabe que el roce hace el cariño. La convivencia, largas jornadas laborales compartidas codo a codo con los compañeros y compañeras, las comidas de empresa que nos acercan más a los gustos del otro, viajes de negocio que derivan en contactos personales, atracción, deseo, infidelidad… y ruptura de pareja, incluso despidos laborales. ¿Merece la pena? Hay que pensarlo al menos dos veces antes de hacerlo.

¿Compañeros o algo más?

¿Merece la pena arriesgarlo todo? La mayoría de las personas que son infieles lo son con individuos de su mismo entorno: amigos, vecinos y, sobre todo, compañeros de trabajo.

Y es que no hay mejor sitio para cometer una infidelidad. Es donde se pasan más horas del día, donde se conoce gente con las mismas afinidades… De este contacto diario puede surgir una relación amorosa, que suele derivar en rupturas de todo tipo.

Y es que si inicias una relación con alguien de tu oficina ten en cuenta que no sólo estás poniendo en peligro tu relación de pareja, sino que además puedes estar jugándote el puesto de trabajo que tanto te ha costado conseguir.

¿Por qué son infieles las mujeres en el trabajo?

En los últimos años ha aumentado la cantidad de mujeres que se confiesan infieles. Y el marco preferido o elegido por ellas es el lugar de trabajo. Aunque no se puede culpar del incremento de estas cifras a la incorporación de la mujer al trabajo, sí que es cierto que al abrir sus expectativas y adquirir más compromisos sociales, también se les abren las puertas a las aventuras amorosas.

Lo que ha estado haciendo el hombre durante años es de lo que se le acusa ahora a la mujer. Pero existen grandes diferencias por las que un hombre o una mujer deciden mantener una relación amorosa extraconyugal:

Los hombres lo suelen hacer por sexo. Tal cual. Sexo. Sexo. Sexo. Cuando un hombre decide mantener una aventura con alguien de su trabajo suele hacerlo simplemente por la parte física, por morbo, como forma de reafirmar su propia masculinidad.

Los móviles de la mujer varían. Desde un acto esporádico por simple curiosidad, hasta deseo de experimentar cosas nuevas, como válvula de escape, por venganza o por amor. son mucho más románticas que el hombre.

Los hombres pueden mantener una relación de infidelidad duradera con una persona con la que no tengan nada en común. La mujer infiel suele buscar a alguien compatible con ella, con gustos e inquietudes similares, con la que se pueda compartir algo más que sexo.

Perder el trabajo por la infidelidad

Cuando el marco de la infidelidad es el lugar de trabajo, además de afectar a la propia relación de pareja, suele afectar al puesto que se desempeña. No sólo porque altera la concentración profesional (hay que estar pendiente de no ser pillado, de inventar excusas en casa, de planear citas a escondidas…) sino también por los comentarios malintencionados que se suelen generar entre compañeros a partir de este tipo de situaciones.

Y ante una aventura en el trabajo, lo usual es que sea la mujer infiel quien pueda peor parada que el hombre:

  • Son criticadas de forma más dura, sobre todo por sus compañeras.
  • Suelen colgarle etiquetas más rápidamente y convertirse en el blanco de posibles depredadores sexuales.
  • Su comportamiento hace que se subestime su calidad profesional.

En una época en que a la mujer todavía le cuesta ocupar posiciones de poder, una infidelidad puede suponer para ella desde el truncamiento de su carrera profesional hasta incluso el despido. Cuestión de prioridades.

Sumando todo, lo mejor es que lo piense mucho antes de ceder a los encantos de un compañero o compañera.

Infidelidad en el matrimonio

Infidelidad en el matrimonio

Los hechos sobre la infidelidad conyugal (infidelidad sexual a un cónyuge), son -aunque no nos guste- impresionantes.

Las encuestas muestras que, aunque el 90% de las parejas casadas desaprueban las relaciones extramaritales, las estadísticas de una investigación a nivel nacional (en los Estados Unidos), indican que el 15% de las esposas y el 25% de los esposos han experimentado relaciones sexuales extramaritales.

Estos números aumentan en un 20% cuando hay aventuras emocionales y relaciones en las cuales no hay sexo de por medio. Otra fuente, El Mito de la Monogamia, de Peggy Vaughan, dice que aproximadamente el 60% de los esposos y el 40% de las esposas, tendrán una aventura en algún momento de su matrimonio.

La Verdad

Otro término para la infidelidad conyugal es adulterio. La Nueva Enciclopedia Británica dice que: “el adulterio parece ser tan universal y, en algunos casos, tan común como el matrimonio”. De hecho, la investigadora conyugal Zelda West-Meads establece que, aunque muchas veces el adulterio nunca llega a descubrirse, “toda la evidencia señala que estas estadísticas están creciendo”

Estas estadísticas son sorprendentes, pero lo que es más alarmante aún, es que ni siquiera se acercan a exponer el fuerte impacto emocional que la infidelidad conyugal tiene en la vida de las personas. Imagina la inconsolable pena y dolor, para no mencionar la confusión, ansiedad y noches de insomnio que se hallan involucrados en estos porcentajes. Cuando todo queda al descubierto, el cónyuge infiel puede sobrevivir a la pesadilla, pero sus heridas no sanarán fácilmente y el daño producido al matrimonio, probablemente nunca sea reparado por completo. Las aventuras extra conyugales, pueden también pasar factura a largo plazo, con consecuencias que ambos cónyuges tendrán que soportar por largos años, tales como: enfermedades de transmisión sexual o embarazos.

¿Por Qué Sucede?

Las razones para la infidelidad conyugal son muchas y variadas, tanto como la gente involucrada. Emily M. Brown, trabajadora social clínica autorizada, directora del Centro de Terapia y Mediación Key Bridge, ha categorizado las razones para las aventuras extra conyugales de la siguiente manera: evadir el conflicto, evadir la intimidad, adicción sexual, ruptura del yo y escape. Muchas de las razones señaladas aquí, entran en una o más de estas categorías.

Resulta interesante que las aventuras conyugales no siempre son una señal de un matrimonio en problemas. Algunos cónyuges sucumben al atractivo de una relación extra conyugal, como resultado de experimentar un estrés fuera de lo común, debido a un cambio en el estilo de vida normal; como por ejemplo, convertirse en padre o por el síndrome del nido vacío.

Por lo tanto, el adulterio puede ocurrir tanto en matrimonios felices, como en matrimonios infelices. En algunos casos, los miembros de un matrimonio pueden aparentar estar satisfechos ante los demás, pero el esposo o esposa comienzan una aventura debido a su baja autoestima, a eludir los conflictos habituales o por temor a la intimidad. El cónyuge fiel ha trabajado duro por su matrimonio, pero no importa cuán duro trabaje, el cónyuge infiel va a tener una aventura provocada por sus propias deficiencias.

Otras razones para la infidelidad conyugal, son típicamente sintomáticas de un matrimonio poco saludable y a menudo fracasado. Tal es el caso de: la falta de afecto entre los cónyuges, la adicción sexual en uno o ambos esposos, los sentimientos de derecho sexual basados en el género o estatus y los medios para escapar de un matrimonio infeliz.

Cómo Tratarla

No importa cómo se categorice la infidelidad conyugal, todas las razones son como una enfermedad que destruye las raíces de una planta saludable y que eventualmente la matan. La infidelidad conyugal nunca puede ser la cura de la enfermedad. En lugar de ello, las aventuras extra conyugales, provocan que la enfermedad se haga metástasis como el cáncer y pronto todo el matrimonio estará infectado y deberán tomarse medidas extremas para salvarlo.

¿Cómo saber si mi pareja me es infiel?

Todas las parejas han pasado por etapas o escenas de celos; cierta dosis de ello es aceptable, incluso hasta sana porque nos hacen sentir amados; sin embargo, hay otras ocasiones en que, por desgracia, los celos están bien fundamentados y una conducta de infidelidad en potencia o ya existente es la causa.

¿Cómo saber si mi pareja me es infiel?
aquí hay algunos consejos reunidos a través de una encuesta y el punto de vista de expertos en relaciones de pareja.

A) El trato de pareja cambia repentinamente
B) La comunicación se vuelve esquiva
C) Puede haber retrasos en la hora de llegar a casa
D) Impiden que la pareja vea su celular, cartera o e-mail
E) Los hábitos de arreglo personal cambian dramáticamente
F) Hay problemas para conciliar el sueño
G) Evitan la mirada directa de la pareja
H) En casa comienzan a disgustarles muchas cosas
I) El mal humor se apodera de ellos cuando están en el hogar
J) Suele haber dificultades para localizarles

Quiénes son más infieles: hombres o mujeres

La creencia popular es que los hombres son más infieles y la verdad es… sí. Las estadísticas aseguran que el 60% de los varones son infieles (¡6 de cada 10!), y que el 40% de mujeres hace lo propio (pues no se quedan muy atrás).

Por otro lado, un estudio de Journal of Couple and Relationship Therapy asegura que entre un 45 y un 55% de las mujeres casadas son infieles… ¡qué miedo!

Sin embargo, la percepción de infidelidad entre los hombres y las mujeres es diferente, para el 50% de las mujeres el cibersexo no es infidelidad (el 80% de los hombres piensa igual). Es decir, mientras que el contacto sea sólo con bits, por más apasionado que sea el encuentro, la mayoría piensa que no es tan malo.

8 de cada 10 mujeres confiesa que coquetea con sus compañeros de trabajo, y dos de cada tres aseguran que tienen pensamientos sexuales con ellos (Qué miedo de nuevo). Según una encuesta de Sigma Dos, un 20% de las mujeres españolas declara que no engaña a su pareja “pero estaría dispuesta a hacerlo si tuviera la oportunidad”. Pero para qué sigo sintiendo miedo, mejor lea el artículo completo.