Encontrar pareja después del divorcio

La pregunta es simple y muy común: ¿Cómo busco y encuentro una pareja después de mi divorcio? ¿Qué de hacer, tras divorciarme, para encontrar una nueva pareja?

Quizá lo más importante, antes de pensar en formar una nueva pareja, es saber si uno está en verdad capacitado para ello, sin que se vuelvan a cometer los mismos errores que en el pasado llevaron a un fracaso matrimonial.

Llegar a este punto no es nada simple, no sólo porque se trata de un proceso complejo, sino porque se trata de un asunto personal e individual: los errores (aún los más generales y los que muchos cometen) no son siempre los mismos, y el grado personal de influencia de estos fallos en nuestra vida diaria depende de cada personas.

Al pensar en cómo afrontar esta búsqueda de una nueva pareja, conviene reflexionar sobre los siguientes puntos:

  • Pregúntate sinceramente si la relación anterior está terminada, puede ser que sigas amando a tu ex.
  • No debes intentar formar otra pareja si todavía no has roto definitivamente el vínculo anterior.
  • Debes saber si estás preparad o preparada para formar una nueva pareja. Si ya te tomaste el tiempo necesario para tratar todas las cuestiones emocionales sufridas antes, durante y después del divorcio.
  • Tienes que analizar y entender porque fracasó tu anterior matrimonio para no cometer los mismos errores.

Si ya estás seguro/a de que deseas formar una nueva pareja y estás preparado/a, te recomendamos lo siguiente:

  • Cuida tu figura, y tu apariencia. Vístete a la moda pero de acuerdo a tu edad. Recuerda que tienes que volver a conquistar.
  • Practica algún deporte o actividad que te ayude a tu apariencia, y que al mismo tiempo te permita conocer nuevas personas.
  • Trata de concurrir a fiestas y reuniones donde puedas conocer nueva gente, evita ir a lugares donde se encuentren los amigos que frecuentabas cuando estabas en pareja (aunque ten presente que esto no significa de ningún modo que por eso pierdas su amistad).
  • Ve de compras o a pasear a nuevos lugares, los posibles candidatos/as no siempre se te acercarán si ya te vieron en alguna oportunidad acompañado/a.

Algo muy importante:  En muchas oportunidades, son los prejuicios sociales los que nos llevan a estar en pareja, sin estar enamorados.

Es muy posible que, inducido o indicida por la sociedad, pienses, “no soy feliz en soledad” o “hay algo mal en mí si no estoy en pareja”. Esto es completamente erróneo: hay mucha gente feliz que vive sola.

¡Suerte en la búsqueda!

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