¿El celular provoca cáncer cerebral?

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No existe relación alguna entre el uso de teléfonos celulares, factores ambientales o tóxicos para el desarrollo de tumores cerebrales, dijo el médico Luis Dávila, neurólogo del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición”Salvador Zubirán”, durante el curso de actualización Avances en el Tratamiento de Gliomas Maligno en el que participaron especialistas latinoamericanos.

El también integrante de la Academia Mexicana de Neurologí­a aseveró que en el caso de México se registran cinco tumores cerebrales o gliomas por cada 100 mil habitantes.”Es un número nada despreciable que amerita toda la atención de la estructura de salud en México”.

Entre los sí­ntomas destacan principalmente dos: el dolor de cabeza que no responde al tratamiento y se vuelve refractario; y crisis convulsivas que aparecen después de la infancia. Incluso vemos casos de personas de entre 20 y 60 años.

Entre los puntos abordados a lo largo de la jornada organizada por Schering-Plough, los especialistas coincidieron en señalar que los tumores primarios más frecuentes son los gliomas que surgen del tejido que sostiene a las neuronas, que suelen crecer y reaparecer, pese a los tratamientos en el propio cerebro y rara vez en otros órganos del cuerpo.

Aproximadamente 50% de los tumores cerebrales son gliomas. Otras variedades, son tumores incluso benignos que deben operarse y posteriormente brindar el tratamiento adecuado al tipo de tumor.

Y es que la enfermedad metastásica cerebral se entiende como la presencia de tumores cerebrales múltiples o únicos que se han originado de un cáncer sistémico, fenómeno que se ubica como la segunda causa de muerte en México ligeramente por debajo de las enfermedades cardiovasculares.

En México se presentan 100 mil nuevos casos al año; 60% de ellos entre los 50 y 70 años, la mayor parte con más de una lesión cerebral. Los tumores primarios o sitios de donde habitualmente el cáncer puede extenderse hacia el cerebro que, en orden decreciente son, pulmón, mama o seno, melanoma o cáncer de la piel, tubo digestivo y riñón.

El tratamiento deberá siempre apoyarse en la triada conformada por cirugí­a, radioterapia y quimioterapia. Cada una de estas opciones puede o no realizarse según el caso pero deben siempre intentarse y ante todo deberá siempre buscarse ayudar al paciente ya que la sobrevida y calidad de vida son un binomio fundamental en esta enfermedad.

amr

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