Dentadura, un tesoro perdido

A la inmensa mayorí­a de las personas les acompaña un recuerdo sobre la higiene dental y el pedido de las madres de lavarse los dientes tres veces al dí­a después de cada comida. Es un hecho que pocos atendieron esa demanda, pues ocho de cada 10 adultos mayores han perdido dos terceras partes de la dentadura.

El elevado grado de deterioro se debe a que durante la vida la gente descuida la salud bucal, lo cual es el origen de caries y la enfermedad periodontal, inflamación de las encí­as. Datos de los servicios odontológicos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) indican que —en general— los ancianos sólo conservan 10 piezas dentales de las 28 que deberí­an.

Son incontables las personas, sobre todo adolescentes, que dan a los dientes un valor estético, pero el asunto va más allá.

Se trata de una cuestión de salud integral, ya que la pérdida de piezas dentales tiene graves consecuencias en el proceso de alimentación y digestivo.

Provoca dolor y dificultad al comer, y al no poder masticar los alimentos duros o los de una dieta normal se recurre a comer alimentos suaves o con poco valor nutricional, lo que causa problemas de desnutrición que pueden provocar anemia y otras consecuencias, afirma el coordinador del Programa de Estomatologí­a de la Coordinación de PREVENIMSS, Jesús Pérez Domí­nguez.

Los problemas dentales en adultos mayores pueden ir de la mano de sequedad en la boca y pérdida del gusto, por lo que se debe estar atento a estos sí­ntomas. Y recuerda el viejo consejo: para evitar la caries es fundamental el aseo de la boca después de cada comida, tres veces al dí­a.

Nadie puede dejar pasar por alto que los problemas bucales no son cosa de viejos. La falta de higiene bucal empieza en la infancia. Se ha detectado que a los 12 años hay de dos a cinco dientes con caries, problema que se agrava en los adultos de 25 a 44 años, que tienen entre ocho y 11 piezas afectadas.

EL CEPILLADO

Este elevado grado de deterioro se debe a que durante su vida llevaron un mal cuidado de su salud bucal, principalmente falta de higiene, que les provocó caries, así­ como enfermedad periodontal (inflamación de las encí­as).

Combatir las complicaciones debe comenzar con el cepillado dental adecuado, que debe ir de la encí­a al borde libre del diente para arrastrar los restos de alimentos; puede ser seguido de enjuague.

Es recomendable complementar el cepillado con el uso de hilo dental.

El doctor Pérez Domí­nguez advierte que cuando se pierden dientes se debe recurrir a las prótesis dentales (puentes o placas). Esto exige un aseo aún más cuidadoso de la boca, ya que no hacerlo es causa de más infecciones, irritación de las encí­as y pérdida de más dientes.

Esto porque, explica,”la prótesis puede perder su adaptación por desgaste de los tejidos de la boca o la mandí­bula”, pero tiene”grandes ventajas, ya que el anciano desdentado ve entorpecida su vida social —por su aspecto y al pronunciar mal las palabras—, así­ como limitado en la ingesta de alimentos al no poder masticar adecuadamente. Aunado a esto, la falta de ingestión de alimentos con fibra tiende a provocar o aumentar el estreñimiento”.

Fuente:
Silvia Ojanguren
El Universal

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *